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Todos ,alistandose, para pronunciar y oir sus testimonios con relacion a la ley que pretende asegurar que todos los residentes de Hartford, tengan acceso a los servicios de la ciudad (foto el Imparcialct)
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Por Humberto Gómez-Bermúdez mhgomez@elimparcialct.com
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Era una cita para algo muy importante, las personas que querían participar de la invitación iban llegando, por pequeños grupos de amigos, o de familia, y el segundo piso del City Hall, de Hartford, se llenaba poco a poco. El ambiente era agradable, tenía misterio, se hablaba en voz baja, y se sentía la humedad y el calor de un día de verano en Julio. La sonrisa y la tranquilidad era el factor común, como de algo bueno que podía suceder.
La invitación era para hablar del derecho a vivir plenamente en confianza, y seguridad en la ciudad que lo acoge, Hartford, a que los derechos del ciudadano sean respetados, así este de paso o su condición migratoria o de idioma le hagan sentir que esta en un lugar que no le da garantías; Pero igual quiere luchar por su sueño, sin percibir que se aísla o le discriminan, a vivir como pueda, antes que vivir como la mayoría.
Era la audiencia pública, en donde se hablaría con la comisión del consejo de la ciudad, de la importancia de empujar la ley que permita que todos los residentes de hartford tengan acceso a los servicios de la ciudad. Y por ende explicar frente a frente de inquietudes serias que afectan el buen vivir, por lo regular los residentes emigrantes casi nunca reportan cuando han sido victimas de crimen o cuando son testigos porque temen que su estatus migratorio sea interrogado. O muchos residentes inmigrantes no reportan las violaciones del código de vivienda por miedo a que su estatus migratorio sea interrogado. Todo esto da la sensación de que se esta legitimando una ciudad en donde algunos residentes se sientes mas seguros que otros. O que discrimina, cuando Hartford es una ciudad de inmigrantes.
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