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Nunca es fácil adaptarse a situaciones que impliquen cambio. Típicamente los adultos nos acomodamos a un estilo de vida que hemos desarrollado durante nuestra vida, y que nos proporciona seguridad y comodidad. Tenemos una natural resistencia al cambio y a medida que nos hacemos mayores en edad, tememos mas a cualquier situación que lo implique. Desafortunadamente, somos parte de una sociedad dinámica, cambiante sumergida en un medio de innovación tecnología, de información y movilidad, que ha cambiado las relaciones entre las personas de la manera mas drástica en lo largo de la historia de la humanidad. Pero esta premisa es también predicable a individuos sociales (macrosistemas) tales como sectores sociales, países u organizaciones internacionales. Antes el cambio implicaba lustros y décadas, ahora podemos decir que el cambio es cuestión de años y en oportunidades tan solo meses o incluso días. Quien podía imaginarse el actual ambiente político hace unos mese atrás!!!!. Cambiar, así sea mínimamente ese estilo de vida, resulta muchas veces inevitable. La sociedad, de la que somos parte, nos lleva consigo al cambio. Sino somos capaces de asimilar y darle la bienvenida al cambio, estamos renunciando a las posibilidades que nos puede ofrecer la vida, pero a la vez, estamos convirtiéndonos mas inflexibles e intolerantes. Cada uno de nosotros sabe que hacer para adecuarse a situaciones de cambio. Eso lo asusta? Eso lo previene? Esta usted siempre entre los ultimos en adecuarse o aceptar situaciones de cambio en su familia (matrimonio de un hijo, p.e.) o trabajo (cambio de su jefe o supervisor)? Es importante que piense como usted acepta y crea las medidas que le permiten ajustarse a esa nueva realidad. Conocer los mecanismos que utilizados le permitirán una mas fácil adaptación a futuras situaciones de cambio. Tome en consideración la ultima ocasión en que una situación de cambio sobrevino en su vida. Si se adapto sin dificultad o presentar problemas de ansiedad ante la sobreviviente situación, su mecanismo de adaptación trabaja adecuadamente. Si no lo fue piense como fue, que pudo hacer mejor y convierta esa circunstancia en una oportunidad de aprendizaje. Para ello pregúntese y respóndase honestamente: Como puedo prepararme mejor para el cambio antes de que este ocurra? Lo primero es no pensar que las personas que ocasionan cambios en nuestro micro-ambiente o macro-ambiente lo hacen para sacar provecho de nosotros o lastimarnos con sus acciones. Muchos simplemente implementan situaciones de cambio porque están abocados a ellas, como los hijos que dejan la casa, o simplemente porque pretender mejor el funcionamiento de un sistema social, como ocurre en el ambiente de trabajo, entre otras muchas situaciones. Entender que el cambio es, como en efecto lo es, una cosa buena puede ser el primer paso para tener una perspectiva de aceptación diferente y hacer muy simple y atraumático el periodo de transición que todo cambio, en nuestro ciclo vital, implica. No seamos el freno al cambio en nuestras vidas. Es muy fácil no aceptar una situación de cambio. Y lo hacemos mas frecuente de lo que nos imaginamos. Simplemente, piense cuantas oportunidades ha rechazado solo por el hecho de haber hecho un análisis de las debilidades y defectos que podría conllevar el cambio en nuestro entorno. Pero no aceptamos que incluso la vieja forma de hacer las cosas también tienen sus debilidades y defectos, incluso mayores que los que tendríamos si la situación cambiase. Pero tenemos ese punto ciego. Creemos que la forma tradicional en que los sistemas sociales tradicionales funcionan son ajenos a estas dos circunstancias. Si han funcionado porque han e dejar de hacerlo? Si, esa forma tradicional también tiene sus grandes defectos y por supuesto debilidades. Pero estamos envueltos y enceguecidos por la sensación de seguridad que esos modos tradicionales nos confieren. Pensemos en ellos y comparemos la forma tradicional, y objetiva y desapasionadamente sopesemos las ventajas y oportunidades que cada una de ellas nos ofrecen. Situaciones de cambio son las que han hecho el mundo de hoy diferente al de nuestros antepasados, y también, nuestra vida diferente. Si una situación de cambio sobreviene en su vida, comparta sus opiniones objetivas con quienes están involucrados en ella. No se limite simplemente a resistirse al cambio por el hecho de defender o mantener una posición ya conocida y segura. Haga siempre una evaluación de la situación de cambio analizando sus oportunidades, ventajas, fortalezas, debilidades y amenazas en el contexto de un entorno social, político y económico que el cambio siempre implica. No estoy en contra de posiciones y formas de actuar conservadoras o tradicionales. Ellas son importantes en todas sociedad ya que le imprimen el carácter de identidad a un grupo social especifico y ellas usualmente, no siempre, representan a los sectores de mayor edad dentro del grupo. Los más jóvenes, tradicionalmente, representan cambio y con ello adaptabilidad. El secreto de un grupo social exitoso y con proyección hacia el futuro esta en el equilibrio dialéctico de estas dos posiciones que parecen antagonizarse, cuando en realidad se complementan y garantizan la sobrevivencia de un grupo social que evoluciona. Si demasiado conservador se falla por poca adaptabilidad, si demasiado innovador también, pues al perder la identidad se corre el riesgo de sucumbir al ser asimilado por otro sistema social. La evolución biológica e histórico-cultural es el resultado del equilibrio y adecuado uso de estas dos fuerzas por parte de los individuos y de los grupos sociales.
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